Ha sido rescatada una rara grabación de la ópera L’Amico Fritz de Mascagni, cantada por Reina Calanche, Ramón Iriarte, Alfredo Sadel, Aurora Cipriani y José Montenegro, con la Orquesta Sinfónica Venezuela, dirigidos por el Maestro Primo Casale, grabada en vivo el 5/12/1964 en el Teatro Municipal por Luís Sarabia, gran técnico a quien debemos el más amplio testimonio de tres décadas de música en Caracas. Gracias a la labor investigativa del prof. Héctor Pérez Marchelli hemos conocido esta “edición privada”, más lujosa y esmerada que la mayoría de las realizadas en el extranjero, hecha en Cromotip por Rafael Tortosa, quien generosamente la donó. Incluye fotos históricas, libreto bilingüe y notas analíticas redactadas con gran sabiduría por Hugo Álvarez Pifano. El papel de Beppe lo canta la gran mezzo Aurora Cipriani, con la poderosa y extensa voz que la caracterízó (Povero amico) y el de Hanezo el desaparecido barítono, noble amigo, José Montenegro. Alfredo Sadel realiza aquí una de sus primeras incursiones en el campo de la ópera. El tenor había sido un artista popular incomparable, con dones poco comunes pues combinaba una imagen de galán con una bella voz de tenor bien emitida, al estilo de los cantantes populares de generaciones anteriores, como el famoso doctor Alfonso Ortiz Tirado. Sadel decide finalmente ser tenor de ópera. A pesar de sus excelentes condiciones vocales, hermoso timbre, musicalidad y volumen desacostumbrado para una voz lírico-ligera, fue tentado a incursionar en repertorios en los que no se destacaría plenamente pues su voz, en ocasiones luciría forzada en el registro agudo. Su nuevo estilo académico quedaría afectado por el popular. Para cantar ópera había que ir más allá de la máxima rossiniana de “voz, voz y más voz”. El estudio y dominio de los estilos musicales ya era un imperativo en los sesenta. En ésta versión, no obstante, Sadel demuestra extraordinarias dotes de intérprete apasionado, fraseo expresivo y una mezzavoce incomparable (duo de las Cerezas), virtudes que le asemejaban mucho a Giuseppe Di Stefano. Sadel demostró que era y seguiría siendo un ídolo nacional. Reina Calanche es la maravillosa Suzel de aquella noche memorable de hace casi medio siglo. Recuerda a Licia Albanese, pero con muchas ventajas sobre la italiana en cuanto a calidad vocal. Su musicalidad extraordinaria, su técnica y dotes de gran intérprete llegan a su cúspide en el duo final Oh! Parla, parla, imparadissa il cor!. Las mismas grandes condiciones diremos del barítono Ramón Iriarte, otro caso inexplicable, junto con Calanche, de cómo perdimos sitiales internacionales en la escena operística teniendo voces incomparables. Pero ¡esta es Venezuela, mi hermano!, no hay más explicación. El maestro Primo Casale, con su gran talento y sabiduría, con puño de hierro construyó para Venezuela una lírica de categoría. No habrá hasta hoy quien conozca la ópera como “il Maestro”. Jamás un tempo equivocado ni asfixiante para el cantante. Nunca un forte que sobrepasara la voz ni una entrada confusa. Esto queda demostrado en esta obra de arte de la discografía nacional.


Oscar Mago Bendahán
oscarmago.ucv@gmail.com

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